"Mientras el ego dirija tu vida, la mayor parte
de tus pensamientos, emociones y acciones surgirán del deseo y del
miedo. Entonces, en las relaciones, o bien demandarás, o bien temerás
algo de la otra persona. Puede que quieras placer o beneficios
materiales, reconocimiento, alabanzas o atención, o fortalecer tu
sentido del yo mediante la comparación y el establecimiento de que eres,
tienes o sabes
más que la otra persona. Y
lo que temes es que ocurra justo lo contrario, que esa persona pueda
reducir de algún modo tu sentido del yo.
Cuando prestas toda tu
atención a la persona con la que estás interactuando, dejas fuera de la
relación el pasado y el futuro, excepto para fines prácticos. Cuando
estás plenamente presente en tus encuentros con otras personas,
renuncias a la identidad conceptual que has creado para ellas - tu
interpretación de quiénes son y de lo que hicieron en el pasado-, y eres
capaz de interactuar prescindiendo de los movimientos egóticos del
deseo y del miedo. La clave está en la atención, que es una alerta
serena.Qué maravilloso es poder ir más allá del deseo y del miedo en las relaciones. El amor no desea ni teme nada."
(E.Tolle)
No hay comentarios:
Publicar un comentario