sábado, 29 de diciembre de 2012

¿Quieres aprender a meditar?


En Nules (Castellón) tenemos el Centro de Yoga y Meditación en el cual puedes ejercitarte para aprender los primeros pasos. Luego se trata de que vayas practicando en casa, poco a poco, para ir creando este hábito saludable. También puedes complementarlo con sesiones de Yoga o Reiki, en un amplio horario que va de lunes a viernes. Nuestro correo es:

torresalberich@yahoo.es

Te invitamos a ver este vídeo emitido en TVE por el programa Redes que es muy ilustrativo sobre la relación entre ciencia y la meditación:

https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=_3DeyBRMBI0


Muchas gracias.


 
 


MEDITACIÓN


¿En qué consiste la práctica de la Meditación?

La mente es maleable, por lo tanto si la entrenamos todo es posible. Así como ejercitamos el cuerpo físico para sentirnos bien y bajar el colesterol, es necesario entrenar la mente y el espíritu y lograr de esta manera el ansiado equilibrio mente-cuerpo.

Los dolores corporales ( óseos , musculares o de órganos ) provienen del cuerpo físico y en general se deben a patologías que podemos diagnosticar a través del examen clínico y los estudios complementarios. Las emociones perturbadoras proviene de la conciencia; la ira, la tristeza, el odio, afectan al cuerpo emocional, y los pensamientos que las sostienen radican en la mente. La Meditación aquieta la mente, la relaja, la serena, es un poderoso inductor de iluminación para uno mismo y para los demás, ya que la luz interior reemplaza las emociones perturbadoras por las verdaderas emociones de la esencia humana que son el amor y la compasión. La mente es como el agua, clara cuando esta quieta y turbia cuando se la agita.

jueves, 27 de diciembre de 2012

LA TEORÍA DEL CENTÉSIMO MONO

Lyall Watson escribió un libro llamado “Lifetide: The Niology of Consciousness”. Allí relata un sorprendente suceso que ocurrió cuando experimentaba con una colonia de monos en una isla cerca de Japón. Watson quiso cambiarles la alimentación, que comiesen patatas, pero al verlas sucias de tierra y barro, los animales las rechazaron. Luego de cierto tiempo, a una mona joven se le ocurrió llevar las patatas al río y lavarlas antes, y entonces las comió sin problemas; luego enseñó a los demás monos jóvenes a lavar las patatas, casi como jugando. Los monos mayores no aprendieron a hacerlo, excepto aquellos que tenían hijos jóvenes, quienes enseñaron el truco a sus padres.
Poco a poco, más y más monos fueron aprendiendo el nuevo comportamiento, y un buen día, y súbitamente, toda la colonia estaba lavando las patatas. Pero lo más sorprendente fue que a partir de ese día, los monos de otras islas, sin contacto con los anteriores, también habían aprendido a lavarlas, incluso los monos de
Takasakiyama, en pleno territorio de Japón.
Como si el nuevo conocimiento se hubiese expandido por el aire, alcanzando a toda la especie…
Watson consideró que cuando el mono número X había aprendido se completó la Masa Crítica, es decir, el número de monos necesario para que toda la especie adquiera de pronto el nuevo conocimiento o la nueva conducta. Esto le hizo suponer que en la evolución de las especies hay mecanismos diferentes de aquellos que intervienen en la selección natural, lo cual tiende a mostrar que esos mecanismos también inciden sobre la manera como ideas y costumbres se propagan por toda la especie humana. A esto se llamo “Teoría del Centésimo Mono”.
Watson dice en su libro que si un número suficientemente grande de personas (Masa Crítica) adquieren un nuevo conocimiento o forma de ver las cosas, esto se propagará por toda la humanidad.
De esto se desprende que una sola persona podría completar la Masa Crítica, y desencadenar un nuevo conocimiento.
¿Serás tu el centésimo “mono”?
Si un número suficiente de seres humanos
aprenden o comprenden que el Amor es lo más importante de la vida, ¿se imagina usted cómo cambiaría súbitamente la humanidad?…

domingo, 23 de diciembre de 2012

INFORME REIKI (foro Reikiare)

Aquí está el resultado de esta bella iniciativa. Lo que sigue es el resumen de un artículo publicado por Pamela Miles, Maestra de Reiki en Estados Unidos. Se puede leer el texto en su totalidad (en ingles) en www.pamelamilesreiki.com. Igualmente, encontraréis en su pagina web, varios documentos y artículos concernientes al Reiki en el entorno hospitalario, así como un “cuestionario” para los que tengan experiencia en un hospital o en entorno médico y deseen compartirla. Cuantos más testimonios escritos tengamos con pruebas que lo testifiquen, más fácil nos será introducir el Reiki en el entorno hospitalario de nuestra zona como una terapia complementaria válida.

En el hospital regional de Portsmouth (New Hampshire – USA) se viene aplicando el Reiki desde 1995. El programa iniciado por Patricia Alandydy, enfermera y Maestra de Reiki, está completamente aceptado e integrado en las actividades cotidianas de este hospital, donde se han dado más de 8.000 tratamientos. Este mismo programa ha inspirado a otros hospitales.

Al principio, Patricia Alandydy recibió permiso para dar tratamientos de Reiki dos veces por semana, al anochecer, en un anexo del hospital. Contaba con la ayuda de unas 20 personas; en poco tiempo llegaron a 40 ayudantes voluntarios. La velada empezaba a las 19 h. y terminaba hacia las 20:30 h. Todo se desarrollaba perfectamente de tal manera que, poco a poco, el personal del hospital empezó a oír hablar de las noches Reiki. Un día, Patricia organizó una velada especial para el personal (médicos, enfermeras, personal administrativo), invitando no sólo a los simpatizantes de las terapias complementarias sino a toda persona deseosa de tener una experiencia con el Reiki, incluidos los más escépticos y menos abiertos a este tipo de actividad. La velada tuvo mucho éxito, acudieron todos los invitados, recibiendo cada uno de ellos un tratamiento completo.

Después de un tiempo, se le permitió a Patricia dar tratamientos rápidos a las personas que se encontraban a punto de entrar en el quirófano. Cada una de ellas recibía entre 5 y 15 minutos de Reiki. Se dieron cuenta enseguida que esos minutos les ayudaba realmente, disminuyendo el nivel de estrés y ansiedad. Estas personas se sentían tan bien que solicitaban otros tratamientos después de la operación. Hasta tal punto que el personal que no estaba al corriente empezó a preguntarse “qué era el Reiki” y querer probarlo.

Se recibían muchas cartas de agradecimiento por parte de los pacientes, señalando el Reiki como un momento muy importante durante el periodo hospitalario. La administración insertó en el formulario de admisión un párrafo explicando qué era el Reiki y preguntando al paciente si le gustaría recibir este tipo de tratamiento.

Cada vez era mayor el número de enfermeras que aplicaban Reiki, en la medida que su tiempo se lo permitía. Al cabo de un cierto tiempo, las solicitudes para los tratamientos crecieron de tal manera que el personal no podía satisfacerlas todas. Patricia Alandydy llega a ser la coordinadora oficial a tiempo completo para las terapias complementarias. Pero rápidamente, ella también se ve desbordada por las solicitudes, contratan otra persona y forman un equipo de voluntarios. Hoy en día, los voluntarios que dan Reiki trabajan en el hospital 7 días a la semana, de 6:30 h. hasta bien entrada la noche.

Patricia Alandydy cedió su plaza de coordinadora en el 2001 a Janice Desrochers, Maestro en Reiki, sin ninguna preparación medica. El trabajo de Janice en el hospital de Portsmouth consiste en ver 8 a 16 pacientes diarios e igualmente organizar las actividades voluntarias.

El resultado de todo esto ha sido que un gran número de pacientes pedían que su operación tuviera lugar en el hospital de Portsmouth y no en otra parte !

A petición de los pacientes, otro hospital – el Wentworth-Douglass de Dover, NH – ha introducido el Reiki también como terapia complementaria.

Patricia Alandydy empieza a impartir clases en este hospital para el personal; en la primera clase hubo 14 enfermeras. Desde entonces, Patricia imparte una clase al mes en este hospital, al igual que en el hospital de Portsmouth. Estas clases son ofrecidas a todo el personal del hospital (médico o no) y a los voluntarios.

Aparte de exponer el aspecto espiritual del Reiki, insiste en la práctica en el hospital. Además, señala algunas ideas muy importantes: la diferencia entre la curación y la autocuración, el tratamiento dado en una consulta privada y el recibido en el hospital, el respeto de las creencias de cada uno, sin introducir ningún elemento del New Age en las clases y en la práctica.

Hace hincapié en el respeto que se le debe al paciente y de su derecho sagrado a acceder a la autocuración, tal como ella lo entiende.

En el 2003, había en el hospital Wentworth-Douglass 88 miembros del personal practicando el Reiki. Los diferentes terapeutas del personal estaban en su perfecto derecho de utilizar el Reiki durante sus otros tratamientos. A demás, todos los kinesiterapeutas del hospital tenían que ser “Practicantes” (nivel III).


El éxito creciente del Reiki en estos dos hospitales ha hecho que actualmente se utilicen a diario en más centros: Concord Hospital, Dartmouth Hitchcock Medical Center, Frisbee Memorial Hospital, Bennington Southwestern Medical Center, Catholic Medical Center, Elliot Hospital (todos en New Hampshire y también en Anna Jacques Hospital y Union Hospital de Massachussets).

Las claves del éxito del programa Reiki


- Patricia Alandydy estaba empleada desde hacia mucho tiempo en el hospital, con años de experiencia como enfermera en quirófano, competente y eficaz en su trabajo, correcta en su actitud en general. Se había ganado la confianza de sus superiores y cuando propuso el Reiki todos confiaron en ella.

- Más tarde, aceptó las sugerencias y analizó, a través de la experiencia adquirida, los tratamientos de Reiki para desarrollar al máximo su actividad.


- Presentando el Reiki, subrayó que el principal interés es el de ayudar mejor a los pacientes y responder adecuadamente a su confianza: al entrar en un hospital una persona se entrega totalmente. Entrega su ropa, sus costumbres alimenticias, sus relaciones sociales, y entrando en el quirófano abandona también su consciente. “No hay una prueba de confianza mayor que cuando uno se entrega a usted (que le es completamente desconocido), en el quirófano o en cualquier otro lugar del hospital.” Y continua: “Debemos honrarlos, porque sabemos quiénes son – seres humanos, que pueden sentirse seguros, que estamos presentes para ellos.” La idea era de introducir de nuevo el toque humano y la compasión en la experiencia del paciente.

Igualmente proponiendo el Reiki, los pacientes tienen la posibilidad de pasar de una actitud pasiva delante del terapeuta a una implicación más grande en su propio proceso de autocuración.

- Patricia presentó el Reiki como una práctica espiritual suave, no intervencionista, cuyos efectos relajantes son visibles inmediatamente: el pulso y la respiración más lentos crean enseguida un estado de sosiego y relajación general.

- Introduciendo el Reiki, no añadíamos más trabajo para el personal hospitalario. Simplemente, “el Reiki se vuelve una parte de ellos mismos, permitiéndoles así obrar en conciencia”, una ayuda para ellos mismos y también para los pacientes.

- Proponiendo tratamientos a los médicos, permitió que tuvieran más experiencia en directo: sin palabras o frases sofisticadas, justo el tacto y el sentir personal.

- Una práctica adaptada al entorno hospitalario: los pacientes están vestidos y/o tapados, las manos situadas alrededor de la cabeza, en los hombros, las rodillas, los tobillos y los pies, además de en el plexo solar y exterior de las caderas, impidiendo así tocar la piel desnuda, la garganta, el pecho y el bajo vientre.


A través de las estadísticas, hemos comprendido un poco mejor las motivaciones de los pacientes en el momento de pedir Reiki. Por ejemplo, en el Hospital Wentzorth-Douglass durante el periodo Enero – Marzo 2003: 46% de las peticiones han sido por razones de estrés, tensión o ansiedad; 25% por dolores o problemas físicos; 23% de los pacientes desconocían el Reiki pero estaban interesados; 3% de los pacientes lo conocían y apreciaban el bienestar de los tratamientos; 2% otras razones.


Se pedía a los pacientes clasificar su dolencia o malestar en una escala del 1 al 10 (en la cual 10 es la más grave) antes y después de los tratamientos de Reiki. En este primer trimestre 2003, hubo una media de 4,9 puntos de menos después de los tratamientos de Reiki para los pacientes que estaban estresados y de 3,7 puntos de menos para los pacientes que pidieron Reiki para los dolores.

Aunque estas estadísticas no se pueden considerar “científicas”, demuestran el impacto tan positivo que el Reiki puede tener en los centros hospitalarios. Los pacientes que se encuentran en un estado más calmado y con menos dolores responden mejor a los tratamientos médicos – lo que supone una y más profunda – y colaboran más fácilmente con el personal sanitario en general.



El personal sanitario a su vez, utiliza el Reiki no solamente para los pacientes sino también para ellos mismos, lo que les ayuda a mantener un buen nivel de energía vital, estar menos cansados, incluso en situaciones críticas.


Hoy en día, el Reiki se va a abriendo paso en centros hospitalarios de todo el mundo.

En un futuro, el Reiki formará parte de las terapias complementarias propuestas sistemáticamente en los hospitales y contribuirá así a resolver una buena parte de los problemas de la cual la Medicina Alopática y la Seguridad Social adolecen en este momento.